Europa

CIENCIAS SOCIALES CICLO FORMATIVO

INTRODUCCIÓN

Europa

 

El proceso de integración europea fué el proyecto político más esperanzador e innovador para las últimas generaciones.

La Unión es la historia de un éxito. ¿Quiénes hubieran pensado en la Europa devastada tras la II Guerra Mundial en la realidad de un mercado interior, de una moneda única, de un Parlamento Europeo con amplios poderes legislativos elegido por sufragio universal?

Los europeos nos enfrentamos de manera creciente a retos comunes a los que no podemos hacer frente por separado. Los fenómenos migratorios, la lucha contra el terrorismo y la criminalidad organizada o la defensa del medio ambiente, son sólo algunos ejemplos.

La celebración de un referéndum en España el 20 de febrero de 2005 fué cuando los españoles dieron el sí la Constitución para la Unión Europea.

La Unión Europea (UE) es una comunidad de veintisiete Estados europeos que fue establecida el 1 de noviembre de 1993, cuando entró en vigor el Tratado de la Unión Europea (TUE), siendo la sucesora de facto de las Comunidades Europeas, creadas en los años 50 del siglo XX.

La UE ha desarrollado un mercado único a través de un sistema de leyes que se aplican en todos los Estados miembros, asegurando la libre circulación de personas, bienes, servicios y capitales y manteniendo políticas comunes en temas como el comercio, la agricultura, la pesca y el desarrollo regional.

Además, dieciséis Estados miembros han adoptado una moneda común, el euro, constituyendo así la denominada eurozona.
Como organización internacional, la UE funciona a través de un sistema híbrido de supranacionalismo e intergubernamentalismo, que se traduce en el desarrollo de relaciones políticas especiales entre los Estados miembros, haciendo que las decisiones se tomen de dos formas:

Unas se toman mediante negociaciones entre los Estados miembros y otras decisiones las toman las instituciones comunitarias, sin el requisito de unanimidad entre los Estados miembros.
Las principales instituciones y organismos de la UE son la Comisión Europea, el Consejo de la Unión Europea, el Consejo Europeo, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y el Banco Central Europeo.
El Parlamento Europeo es elegido cada cinco años por los ciudadanos de los Estados miembros, a los que se garantiza la ciudadanía de la Unión Europea.

Todo esto se traduce en el establecimiento de un mismo ordenamiento jurídico para los Estados miembros. Dándose una primacía o prelación del Derecho comunitario sobre el nacional allí donde se ha producido cesión de competencias (y en aquellos casos en que las normas nacionales entren en colisión con las normas comunitarias).
En realidad, el Derecho comunitario no es superior al Derecho interno de los Estados miembros de la Unión, sino que se integra en él coexistiendo de manera interdependiente.

En 1999 entra en vigor el Tratado de Amsterdam que afirma los principios de libertad, democracia y respeto a los derechos humanos, incluyendo explícitamente el principio de desarrollo continuado. Dos años después se firma el Tratado de Niza, que entraría en vigor en 2003.
Mientras tanto, el año 2002, se extingue la CECA, creada para 50 años, y su ámbito de actuación queda englobado en el de la Comunidad Europea.

La ampliación de 2004 a 10 nuevos miembros (Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, República Checa, Hungría, Eslovaquia, Eslovenia, Malta y Chipre) fue la mayor ampliación que se ha dado en la UE.
Con posterioridad, en el año 2007, se incorporaron dos nuevos países a la Unión (Rumania y Bulgaria)

Un tratado constitucional fue firmado el 28 de octubre de 2004. La ratificación del tratado fue iniciada por la aprobación del Parlamento, pero algunos estados convocaron referendos en 2005.
El primero fue el que se celebró en España, donde el documento fue aprobado con el 77% de apoyo. Sin embargo, la ratificación alcanzó un obstáculo importante cuando los votantes de Francia y los Países Bajos rechazaron el documento.
Esta ratificación en gran medida se detuvo, con sólo unos pocos estados tratando de aprobarlo, aún, Luxemburgo siguió adelante con su voto y aprobó la constitución en un 57%. Esto no cambió las cosas, sin embargo, y los dirigentes anunciaron que entraban en un "período de reflexión" sobre el rechazo.


En 2007 los líderes europeos pusieron fin formalmente a este "período de reflexión" con la firma de la Declaración de Berlín el 25 de marzo de 2007 (en el 50º aniversario de la firma de los Tratados de Roma).
La declaración tenía por objeto dar un nuevo impulso a la búsqueda de un nuevo acuerdo institucional antes de realizar las elecciones europeas de 2009.

Adentrado ya el año 2007, el Consejo Europeo acordó que la Constitución había fracasado, aunque la mayoría de sus cambios se mantendrían en una modificación de los tratados anteriores, en contraposición a la constitución, la cual iba a reemplazar todos los tratados anteriores. De este modo, el 13 de diciembre de 2007, se firmó el conocido como Tratado de Lisboa.


Así, trascurrido más de medio siglo desde que se produjo la Declaración Schuman, la UE enfrenta retos como la aplicación del Tratado de Lisboa (en vigor desde el 1 de diciembre de 2009), el controvertido proceso de adhesión de Turquía, la ampliación en los Balcanes o la adhesión de Islandia después de verse gravemente afectada por la crisis económica del 2008-09